🇪🇸 Monumentos | CH 3 Jun 2020

:es: Transcripción al español de “Monuments”

Publicado en el canal de Youtube de Charles Hoskinson el 3 de Junio de 2020

Enlace a la versión doblada al español


Hola a todos, saben, no podía dormir, son alrededor de la una y veinte de la mañana y estaba ahí tirado en la cama, pensando, estaba reflexionando un poco sobre hoy, reflexionando un poco sobre las imágenes que sigo viendo, las noticias que siguen llegando, los disturbios y la protestas, este es mi patio trasero, esto es América, sabes, he estado por todas partes del mundo, he estado en más de 50 países, he estado en zonas de guerra y he visto gases lacrimógenos, he visto cuerpos, pero no eran nuestros cuerpos, no eran nuestros cartuchos, no era nuestro país. Y es un duro despertar ver que sucede en nuestro propio patio trasero, así que en Twitter ví una foto de la Guardia Nacional que había sido desplegada al Monumento a Lincoln, haciendo guardia y no pude evitar pensar que no estaban protegiendo el monumento, sino que estaban encarcelando la memoria de la persona por el que el monumento fue construido.

Saben, los monumentos en América son muy diferentes a los monumentos de Europa, son muy diferentes de los monumentos en Asia, en que no construimos monumentos a los reyes, a las personas que fueron nacidas en las cosas o estas deidades de hace mucho tiempo, construimos monumentos a la gente que hizo grandes cosas, vinieron de entre nosotros, eran los desamparados, eran personas que no se suponía que ganarían y sin embargo lo hicieron y debido a eso fueron inspirados por ellos, el recuerdo de ellos. Creo que Abraham Lincoln y lo que él sobrellevó, tan pronto como fue elegido, dividió nuestra nación por la mitad y creó una situación en la que tuvo que hacer decisiones difíciles que él sabía que resultarían en la muerte de muchas personas y mientras la guerra se prolongaba y las críticas continuaban tenía que hacer compromiso tras compromiso, desde la suspensión de hábeas corpus a entender la realidad de que todo el orden económico de los Estados Unidos tendría que ser cambiado, y era muy incierto cómo la reconstrucción iba a funcionar después de que se pusieran las piezas de nuevo, si se pudieran poner de nuevo juntas. Y a pesar de todo eso, se levantó para la ocasión, nunca perdió la fe en el pueblo americano y se dio cuenta de que incluso la gente contra la que estaba luchando, para que nuestra nación estuviera completa, en algún momento tendrían que conseguir unirse de nuevo. Recuerdo una foto que vi hace años, cuando yo era mucho más joven, sobre un soldado de la Unión y un soldado de la Confederación fumando cigarros juntos antes de la batalla de Gettysburg, resulta que que eran hermanos y se escabulleron de sus respectivos campamentos para básicamente compartir un trago y algunas palabras finales antes de una batalla que de hecho terminó matando a los dos. Eso, en esencia, era el mayor símbolo de ese conflicto. Y a pesar de las diferencias, el derramamiento de sangre y los horrores que desatamos el uno al otro durante ese período de tiempo, encontramos una forma para volver a estar juntos y convertirnos en una nación otra vez.

Tenemos muchos manifestantes y alborotadores corriendo alrededor, algunos son influenciados por potencias extranjeras, ya sea China o Rusia o la propaganda que intenta maldecir y crear discordia en nuestra nación, siempre ocurre, siempre ha ocurrido, durante la década de 1930 muchos americanos olvidan que el Partido Nazi Americano tenía cientos de miles de miembros y el Partido Comunista fue bastante fuerte también, ambos buscando derrocar al gobierno americano. Muchos de estos manifestantes son buenas personas que están hartos y cansados porque perciben, y a menudo con gran justificación y evidencia, de que hay divisiones en nuestra nación que van más allá de medios económicos pero también raciales. Recuerdo creciendo en Hawaii y ser llamado “haole” porque era blanco, recuerdo haber vivido en Japón y a pesar de ser tratado con dignidad y amistad, está muy claro que yo nunca podría ser japonés, independientemente de lo que intente y la sociedad me trató de manera diferente. Sólo puedo imaginar a aquellos que existen en una realidad en la que debido al color de su piel experimentan tremendas dificultades y persecución, algunos casos generacionales y perciben que las políticas ya no funcionan a su favor o nunca han funcionado a su favor, cuánta ira puede existir ahí. Estas son quejas legítimas y nunca deberían ser disminuidas, nunca deberían ser consideradas estándares o secundarias o decirles “bueno, mejorará”, porque nunca parece mejorar. Así que salen a las calles y marchan y dicen “por favor cámbialo” y la mayoría de ellos son jóvenes, los jóvenes son mágicos en que no están adoctrinados a los sistemas del pasado, tienen la habilidad de ver las cosas de una manera diferente y no están enamorados del sistema en la medida en que desean preservarlo y protegerlo. Así que desde esa perspectiva pueden proporcionar un matiz que la sociedad requiere para que podamos progresar y crecer y cambiar, pero nosotros nunca deberíamos enamorarnos de la idea de que los jóvenes tienen la sabiduría, experiencia y habilidades necesarias para construir la sociedad que demandan. La realidad es que lo que ellos demandan debe venir de todos nosotros y los más viejos y sabios en particular tienen que reutilizar las habilidades que tienen y el conocimiento que tienen para permitirnos salir de las situaciones en las que estamos.

Si continuamos por este camino, los soldados de pie en esos monumentos no sólo protegerán estas viejas piezas de piedra que son simbólicas en el sentido de que se supone que nos recuerden cómo debemos ser, empezarán a disparar a la gente y esas personas devolverán los disparos. Si continuamos diciendo que la fuerza es la única manera de resolver estos problemas terminaremos viendo la misma cantidad de sangre en las calles como vimos durante la guerra civil, si no más, porque las armas son mejores ahora, la opresión es más precisa, las habilidades que ganamos de la ocupación de Iraq y Afganistán han entrenado generaciones de personas sobre cómo sofocar insurgencias de manera muy efectiva y medios y ambas partes de estos conflictos utilizarán estas técnicas y herramientas entre sí con un efecto devastador. No quiero despertarme en un país así, no creo que nadie quiera despertar en un país como ese y debemos dejar nuestro ego y nuestro orgullo a un lado y tenemos que preguntarnos ¿qué demonios significa todo esto? Honestamente, dejemos la propaganda un lado, los medios de comunicación a un lado, las divisiones a un lado, estos términos vacíos como privilegio de los blancos y la justicia social, estos términos vacíos como copo de nieve, ¿qué demonios significan?, sólo ponlos a un lado por un momento y preguntémonos si todos somos tan diferentes unos de otros, honestamente ¿son nuestros vecinos tan diferentes de cada uno de nosotros? Sí, tenemos diferencias, sí, crecimos en diferentes lugares, sí, tenemos diferentes valores y prioridades pero, maldita sea, somos americanos, tenemos los mismos derechos, las mismas libertades, el mismo mercado y debemos aspirar al hecho de que podemos confiar en nosotros, amarnos y cuidarnos el uno al otro. Porque si no, entonces las mismas libertades que hemos sido confiados para preservar y mantener y disfrutar no las merecemos, de verdad que no, no hasta que podamos mirar a una sociedad y decir que es justa para todos y si no lo es entonces debemos reevaluar todo este experimento americano. Tantas críticas como nuestra nación ha impuesto a los poderes comunistas del siglo 20 y los dictadores que buscamos derribar y a veces se instalan, al menos fueron lo suficientemente honestos para decir que no confiaban en su gente, más bien le temían y por lo tanto deben oprimirlos para preservar sus monarquías, su reinado totalitario. Aún así le decimos a nuestra gente que confiamos en ti, entonces no le confiamos lo suficiente para no se quemen los monumentos que deberían inspirarlos.

Yo por mi parte digo que si quieren quemarlos que los dejen, porque en las ruinas y las cenizas podemos tener una conversación legítima y honesta sobre quiénes somos como pueblo y a dónde demonios queremos ir como un pueblo. Y si tenemos que sacrificar una estatua de piedra para tener esa conversación por una vez en las cenizas de ello y para que todos se calmen, es un precio que podemos pagar. En nuestra propia historia, los británicos no nos tomaron muy en serio después de la Guerra Revolucionaria y continuaron acosándonos y presionando a nuestros marineros y nos defendimos en la guerra de 1812 y el costo de eso fue la destrucción de un importante monumento, la Casa Blanca se quemó. Y a pesar del estancamiento, el mundo entendió que nos pondríamos de pie por nosotros mismos, independientemente de las consecuencias y establecer una solidez sobre nuestro carácter nacional y aquí es donde estamos. Nunca deberíamos aprobar la destrucción de la propiedad privada, nunca deberíamos aprobar la violencia y atrocidades contra otras personas, pero tampoco deberíamos olvidar que la gente montando a nuestros niños, niños enojados que quieren algo diferente y son lo suficientemente inteligentes para saber que la forma en que hacemos las cosas no cambiará la sociedad. Todavía no saben realmente cómo cambiarla, no saben cómo articular a dónde deberíamos ir, porque no son lo suficientemente mayores, hábiles y sabios para llevarnos ahí, pero seguro como el infierno saben que lo que tenemos no es moral o seguro, y están seguros como el diablo de que lo que nos venden es hipocresía en el mayor de los niveles. Así que hacen lo que pueden hacer, sólo hacen lo que pueden hacer, lo que es actuar, como todos los niños hacen y a veces tiene impacto y consecuencias mortales, a veces lastima la gente buena e inocente y nunca deberíamos tolerarlo y hacer lo que podamos para prevenirlo. Pero entonces te tienes que preguntar ¿es disparandoles, golpeándolos, haciéndolos sangrar, disminuyéndolos, degradándolos la forma de resolver ese problema? O reconoces y dices “te escucho, te veo, eres importante y las cosas de las que hablas son reales, son significativas, tengamos una discusión sobre ello”. Los que no están dispuestos a tener una discusión, esos son los que la sociedad puede tolerar ser silenciados, porque la sociedad misma los silenciará, porque reconocerá que ya no son parte de cualquier camino hacia una solución.

Pero no es una buena idea silenciar a todos ellos, estoy triste, estoy realmente triste, porque veo a dónde va esto, he visto que sucedió en el arco de la historia y lo he visto suceder a otras grandes naciones y nunca creí que lo vería aquí y verdaderamente estamos en un momento, en el borde de un precipicio y tenemos que decidir quiénes queremos ser y a dónde queremos ir. Esto no tiene nada que ver con quién se queda como Presidente, en lo que a mí respecta, la legitimidad, gloria, la fe que tenemos en esa institución se ha ido, ha sido erosionada durante décadas y se ha convertido en un punto en el que a nadie en particular le importa el asombro de escuchar al presidente, se dirige a la nación desde la oficina Oval y calma a todos nosotros, está perdido, ya no tenemos esa institución en la que confiar. Así que tenemos que mirar las cosas de manera diferente, a pesar de todo esto lo que realmente me hace feliz fue ver a un oficial de policía quitarse su casco y decirle a los manifestantes “te entiendo, te escucho, convirtamos esta protesta en un desfile y unámonos”. Y saben lo que pasó, la violencia se detuvo, la ira se detuvo y la gente tenía un atisbo de esperanza, se los trató como adultos y se les dio suficiente confianza y fe de que podrían comportarse de esa manera, ese es el comienzo de una conversación que todos necesitamos tener, ese es el comienzo de un lugar al que todos tenemos que ir.

Así que, sé que muchos ustedes tal vez no estén de acuerdo conmigo o sienten que tal vez necesitamos hacer ciertas cosas y está bien, está bien para todos nosotros estar en desacuerdo sin ser desagradables, pero todos ustedes tienen que entender que si queremos honrar el legado de esas estatuas que fueron construidas y la gente que se sacrificó tanto, que vino antes que nosotros, para darnos lo que tenemos hoy, debemos tener la fuerza y el carácter de una nación para enfrentar nuestros problemas, nuestros desacuerdos de frente, con integridad, fe, confianza y respeto y aceptar que a veces las cosas se rompen y queman, la propiedad siempre puede ser reparada y restaurada, a veces cosas horribles se dicen, se crean agravios, egos son destrozados, sangre se derrama. Siempre podemos curar y seguir adelante si necesitamos, me gustaría hacer eso con todos ustedes, me gustaría que el pueblo americano hiciera eso con todos ustedes y yo no quiero ver a nuestros militares volverse contra nosotros y nuestros militares volverse contra nuestros militares, la policía volviéndose contra nuestros militares, no quiero ver una guerra civil, no quiero ver que este caos nos siga empujando, no quiero ver que la sociedad continúe rompiéndose y ya no quiero ver a la gente beneficiándose de la miseria humana, ya sea los medios de comunicación o las prisiones privadas o cualquiera de estas otras instituciones que se han corrompido tan profundamente y se han roto y en una palabra, mejor, hagámoslo mejor, seamos mejores, despertemos mañana y tengamos una perspectiva ligeramente diferente y entender que todo el mundo está muy lastimado ahora mismo y tiene mucho dolor ahora mismo y si reconocemos eso, creo que por fin podremos empezar el camino a la recuperación, tal vez entonces seremos dignos de los monumentos que fueron construidos para nosotros.

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